lunes, 6 de febrero de 2012

Punta Arenas - Ushuaia Canal Magdalena (2 Parte)

        "Tengo todo empapado en el tambucho trasero" Marcelo


Al otro día nos levantamos muy temprano para tratar de aprovechar al máximo la jornada. En lo que es la preparación para empezar a estibar los bultos confirmo que tengo una filtración importante de agua que proviene del ensamblaje del timón. Esto no sería problema si el bote es de fibra, pero... no, mi kayak es un Prijon modelo Kodiak, de plástico.


El Milodón: fue mi kayak hace un tiempo y ahora está en manos de Loly Villanueva, nuestra amiga, que no dudó en prestármelo para este viaje.
No es fácil que te presten un kayak para tamaña travesía, no hay palabras de agradecimientos. Sin el Milodón no hubiese podido ser de la partida, ya que mi Nordkapp lo compré bajo la condición de que cuando viniera Justine quedaría a su disposición.

El Kodiak no es de mi talle, me queda muy grande, por eso lo vendí. En este viaje eso se hizo sentir, pero no empañó en nada lo vivido. Gracias Loly !!!


Intentamos repararlo con poxilina pero sólo se minimizó la rotura. Estaba condenado de aquí en más a ser muy cuidadoso con las bolsas secas o lo pagaría con humedad.

Partimos con rumbo sur y nos encontramos ahí nomas con punta Zig Zag. Ya había una importante brisa, que se fué convirtiendo en viento, justo en el cruce del canal Gabriel, este divide isla Dawson con la famosa cordillera Darwin.

Este cruce es de 6 kilómetros, lo vivimos con corderitos que reventaban a estribor y ráfagas por momentos fuertes del noroeste, que nos hacían perder el rumbo de nuestros kayaks. Nos cruzamos en este tramo con un barquito pesquero que apenas iba viento en contra. Estó duro todo el cruce, lo bueno era que a favor teníamos una corriente que nos llevaba muy rápido a la boca del canal Magdalena.



ENTRADA AL PARAISO DEL MAGDALENA

                 " Allá atrás de la islita hay una ballena" Javier

Ni bien entramos al canal todo cambió. El agua era un aceite. Javier nos alertó de que había una ballena.
Yo sólo podía ver una familia de lobos marinos sobre unas rocas. Ni bien nos fuimos acercando la pudimos ver todos. Fue un momento único.

Este mismo día veríamos un total de cuatro ejemplares, breves avistamientos pero muy apasionantes, mostrando sus bellas colas veteadas, estimo que por estos rasgos sería la ballena Franca Austral.

El panorama era como si estuviéramos en Puerto Pirámides, sólo que en el medio de la nada. Sólo nosotros. Sólo ellas. En un lugar altamente especial. Esto no se parece a nada. Es único.

Fue muy emocionante lo que estábamos viviendo, nos sorprendió gratamente el Magdalena.


Cruzamos a la costa de enfrente y nos dispusimos a buscar, después de unas cuantas horas, un lugar para acampar, sobre la isla Capitán Aracena, cuando nos empezaba a ganar el cansancio fuimos a parar a una pequeña pero hermosa playa, que sería nuestro punto final del día. Los árboles y todo el entorno estaban cubierto por musgos, producto de la humedad que prevalece en esa zona. El lugar invitaba a pasar la noche.




Al día siguiente navegamos hacia isla Laberinto. Es una zona de hermosos archipiélagos, de islotes verdes; la mañana se presentó muy gris y por momentos lluviosa. Unos lobos jugaban solos y no se preocuparon de que le pasemos al lado, es una sensación hermosa ver que interactuamos con estas especies sin sentir que somos intrusos en su lugar.



Pasamos la bahía Stormy, ya todos muy empapados y cansados, sólo restaba buscar un campamento por ahí cerca, o bien terminar la jornada cruzando hacia la costa sur, a la isla grande de Tierra del Fuego. La idea de avanzar y llegar a costas diferentes era el motivo para seguir remando un rato más.

    
 "Crucemos al frente, no son más de cuatro kilómetros"          (Fernando)




Estábamos asqueados de remar bajo esa lluvia, pero el comentario de Fernando nos motivó. Finalmente "en media hora estaríamos buscando campamento"; sólo unos pinguinos condimentaron la tarde de color plomo, como para incentivar a estirar un poco el día de remo, un poco más de esfuerzo se vería reflejado en kilómetros ganados.



Isla King

Enfilamos apuntando a la isla King, todo fue bien hasta que llegamos a la mitad del cruce, se empezó a poner pesado ya que se levantó un fuerte viento en contra y se armó un escarceo muy duro, producto de dos corrientes que venian de ambos lados de la isla. El viento jugaba a sacarnos las palas de las manos...
"Qué hacemos aca", me preguntaba. Ya era tarde, había que aguantar, no quedaba otra alternativa.

"No avanzamos una mierda sigo viendo esa cascadita al costado desde hace media hora" (Sebastián)

Era imposible avanzar, tuvimos que remar con toda nuestra energía, no nos sobraba nada. Mi kayak de plástico se hizo sentir realmente y quedé al último. Le pedí a Javier que se quedara cerca mío por el sólo hecho de sentir que no estaba solo en esa exigencia, que me iba consumiendo de una manera muy rápida.

Después de casi dos horas logramos superar este primer obstáculo que nos proponía la travesía, la cosa se entraba a poner dura.
Más tarde en el GPS veríamos que la corriente nos hizo hacer una media luna, cuando pensábamos que íbamos en línea recta. El total de ese tramo al final fue de ocho kilómetros penosos : isla King: nunca te olvidaré, de eso estoy seguro, y no por ser la más linda de las islas!

Llegamos a la costa de enfrente y tiramos nuestras carpas sobre un turbal todo irregular, un lugar muy feo que no invitaba a disfrutar ni siquiera un buen plato de comida. Sólo queríamos guardarnos para enfrentar la jornada siguiente más descansados. Habíamos hecho un total de 43 kilómetros y el último tramo nos había dado para que tengamos y guardemos.

CANAL COCKBURN

"UN DIA ALGUIEN NOS APAGO LA LUZ POR TIEMPO INDETERMINADO"


La entrada a Cockburn fue áspera, ya empezamos a sentir que de aquí en más todo era mucho mas difícil,  nuestro avance se limitaría en kilómetros. Llegamos a hacer 16 kilómetros como mínimo y 20 como máximo en cuatro días, ahora sí la cosa se iba a poner pesada.

Desde isla King avanzamos el primer día a inmediaciones del seno Bluff. Mucho mucho viento, esto sería así de aquí en mas. Realmente desgastaba, y a eso hay que agregarle la lluvia, que no paró nunca. En esta zona no hay Gore Tex que aguante, nuestros trajes pasaron de ser secos a ser mojados o húmedos con suerte.

La vegetación entró a desaparecer y los animales ya no eran vistos con la misma regularidad que en días anteriores. 

Me pregunté muchas veces en algún momento mientras remaba, cómo podía ser que una raza canoera como la Kaweskar subsistiera en una zona tan castigada como ésta. Los Yámanas eran unos afortunados del otro lado del canal, o bien eran más bravos y los corrían a éstos a zonas más desprotegidas. 

Dura la vida del pueblo kaweskar. Yo, a lo sumo en veinte dias, estaría comiendo una milanesa de 40 cms. y esto sólo quedaría en el recuerdo.



 "BOTAS DE GOMA BENDITA TU ERES ENTRE TODOS LOS SHOES"

Marcelo 2da. parte











sábado, 4 de febrero de 2012

Punta Arenas - Ushuaia (Inicio) Parte 1

"PASOS DEL BEAGLE"

                                                           Hernando de Magallanes

Hacía un tiempo que tenía ganas de hacer un viaje en kayak, un viaje que fuese distinto a todo lo anterior, una travesía de mayor envergadura, de esas que mil veces repasé en relatos.

Había una necesidad muy grande de explorar esa veta aventurera que todos poseemos. Además, vivo en Tierra del Fuego, el lugar soñado por muchos kayakistas. Ya había practicado bastante desde que me inicié en el remo en la región; sólo faltaba tomar la decisión y proyectar ese gran viaje para que algún amigo se sumara posteriormente a esta aventura, y así cumplir con lo anhelado.

Para emprender un viaje como éste, formamos un grupo de kayakistas, desde la base de una linda amistad entre los integrantes. Así es que junto a Sebastián Cortizo, Fernando Encinas, Javier Siede  y Diego Insúa dimos forma a la travesía  "Pasos del Beagle".






PUNTA ARENAS CHILE

El dia viernes 13/01 viajamos a Punta Arenas Chile, con la novedad de que Diego Insúa, unos de los integrantes se bajaba del proyecto por temas familiares; igualmente nos hizo el aguante amablemente y nos llevó parte del equipo hasta el zarpe; de aquí en más seríamos una flota de cuatro kayaks.
 Fue una pena para todos que a horas de iniciar esta travesía hubiera uno menos, pero había que seguir con el viaje de todas maneras.

Salimos tarde de Ushuaia, por ende la llegada fue tarde. Uno contempla tener todo preparado, pero los últimos detalles previos a la salida, ocupan un tiempo, que más alla de la ansiedad, es necesario, lo marca el viaje, es como si corriera por sí solo. Finalmente, a pesar de que uno va a viajar en kayak, la cantidad de cosas que lleva es increíble. Se siente como algo crítico el no olvidarse absolutamente nada, ir lo más armado posible a la nada.


El sábado 14/01 a las 10:00 AM, estábamos citados en las instalaciones de la Armada de Chile para el chequeo del equipo. Allí estuvimos puntuales, y encontramos muy buena disposición por parte del personal de Operaciones de la Capitanía de Puerto. Se coordinó detalladamente con mapas el lugar del cual zarparíamos,y esta gente ofreció gentilmente más información de la necesaria para ayudarnos a cumplir nuestra intención, llegar lo más al sur posible con los autos, tener enfrente isla Dawson y avisorar de alguna forma lo que sería el cruce del estrecho. En una suerte de preparación mental, de precalentamiento del viaje propiamente dicho.
Cumplimos con lo pautado, no hubo restricciones. Fuimos bien tratados,  más adelante en el viaje volveríamos a ser destinatarios de la hospitalidad de los navales.

  Disposición en mano, al aire libre, una vez que el inspector fue llamado, puesto que no nos estaban esperando porque habíamos omitido dar el "recibido" en el último intercambio de mails, éste se presentó.

Fuimos todos afuera del edificio. Así el inspector nombró cada item de seguridad, de supervivencia, de campamento que fuera considerado de importancia. Me aparté por un momento cuando ví que todo iba bien y le dije a Moni:

viste cómo rompe el mar allá en la escollera, el parte meteorológico que nos había pasado la Armada decía para hoy "mar llana"?

Nos impactó el escarceo que vimos. Pensamos: Esto es el estrecho, esto es realmente grande. Nunca vas a tener la lectura final en tal masa de agua.

 Pasada la inspección, finalmente solicitamos el zarpe para el día siguiente, domingo a las 12:00 AM,  pasando al sur el río San Juan.

Luego, ya más relajados cumplimos con el ritual de últimas compras en la ya famosa zona franca de esta ciudad, y visitamos a nuestro gran amigo Kiko Quijada Martinic y familia, el amigo que siempre va a estar dispuesto a dar una mano al kayakista que así lo necesite, en esa ciudad del país vecino.

El Domingo 15/01 llegamos temprano al lugar de inicio,a unos 70 kilómetros al sur de Punta Arenas.

 Se empezó muy de a poco, con cuidado y mucha paciencia, el ritual de cargar los kayaks. Los comentarios, las risas no se hicieron esperar, al ver que la más pequeña cosa se constituía un problema para  ubicarla dentro del tambucho, en los últimos detalles, que eran penosos. Levantábamos la mirada y nos preguntábamos entre nosotros mismos: pudiste cerrar, ya cerraste?.

 Creo que había un ambiente de ansiedad controlada, pero a la vez el aire irradiaba una energía especial, de que ya estaba llegando la hora!.


Kiko y Julio nos fueron a despedir esa mañana, y jugaron un papel importantísimo ese día.
Kiko es un kayakista que está siempre abierto a ayudar al kayakista, las últimas grandes travesías de foráneos lo cuentan a él como el hombre de logística en Punta Arenas.

La Armada Chilena haría su aparición en una patrulla en el lugar para darnos el zarpe a las 12:00. Por alguna razón no aparecían y ya estaban atrasados dos horas, fue en ese momento en que nuestros amigos chilenos, miraron el reloj, y se dieron cuenta de que si no aparecieron es porque habían ido hasta cierto punto y se volvieron. Ellos se tomaron la molestia de ir de regreso a Punta Arenas para localizarlos y convencerlos de venir al lugar nuevamente para que no perdiéramos un día de navegación. Gracias una vez más en nombre de todos.


Cumplido todo el protocolo con la Armada nos encontrábamos libres para salir al agua ese mismo día, así que después de las 15:00 nos despedimos de los nuestros y emprendimos el viaje.

La despedida fue rápida, luego de las fotos de rigor, plagadas de júbilo y algún que otro chiste por ahí dando vueltas. Supongo que no deseábamos prolongarla buscando evitar emociones demasiado intensas. Por otro lado la ansiedad  nos estaba matando.

Ingresamos al agua los cuatro en línea, miramos hacia atrás y saludamos a quienes nos despedían en tierra, y nos metimos de lleno en lo nuestro. El viaje había comenzado.



El estrecho de Magallanes se encontraba muy calmo hasta el faro San Isidro. Allí se dio la primer decisión en grupo. La tarde era buena, climáticamente hablando. Algunos tenían dudas, otros eran partidarios del cruce. Siempre supimos que este cruce era de las navegaciones cruciales en el viaje. Este tramo terminó siendo muy rápido por la misma necesidad de remar que teníamos.

El hermoso faro nos esperaba vigilándonos desde una altura importante, nosotros sabíamos que emprenderíamos un cruce del estrecho de Magallanes de 12 kilómetros, que separaba el continente de las islas del sur, no había alternativa, era ese mismo día o al otro. Pero era un paso obligado.

 El Magallanes nos estaba esperando para  probarnos de entrada nomás.  Ni bien pudimos divisarlo, vimos también que ya había corderitos en el agua, producto de que ese lugar ya estaba expuesto al Oeste, punto cardinal desde donde predomina el viento en esta zona.

En el sector del faro se encuentra una especie de hostería donde sólo se llega embarcado. Hasta ahí nos dirigimos con la intención de buscar agua para el mate, el lugar está muy bueno, pero no pudimos obtener el agua que buscábamos por problemas de reserva. Nos quedamos con las ganas de pasar el rato acompañados del mate, de todas formas nos sirvió para resolver rápido cuál sería el final del derrotero para ese día .



EL CRUCE DEL ESTRECHO DE MAGALLANES

Llegamos al momento de analizar qué hacer una vez recorrido el faro, la decisión era dividida entre esperar al otro día, que teníamos pronósticos de buen clima, o intentar ese mismo día después de las 18:00 cuando  bajaría la intensidad del viento, y así ganarle un dia al viaje.

Como los pronósticos aquí nunca son del todo 100% efectivos dado el estado cambiante de la presión  atmosférica, la decisión finalmente fue probar navegar unos 500 metros y ver qué tan cómodo nos sentíamos con ese viento y el movimiento que podría ocasionar en el agua, así que ahí fuimos...


Una vez en el agua pasados los minutos nos encontramos navegando hacia el sudeste con total normalidad, el estrecho estaba navegable y nosotros felices de poder estar en ese lugar. Ya nos sentíamos realmente en la travesía tantas veces hablada y repasada en casi un año de preparación.


Luego de dos horas y media y 12,5 kilómetros de navegación llegamos a la isla Dawson.  El derrotero inicial indicaba que haríamos nuestro primer campamento en Bahía Amigo. Pero no fue así, ya que nos propusimos ir un  poco más al sur con la intención de sentir que aprovechamos ese día al máximo.

 Como una especie de colonizadores llegamos a tierra con la adrenalina al máximo y desbordando de alegría por sentir que cumplimos al máximo la expectativa de ese día.


ISLA DAWSON

Primer campamento:

"Marcelo, Marcelo despertate, se nos inunda la carpa"


El lugar elegido para acampar fue una pequeña bahía sin nombre. Después de armar nuestras dos carpas y preparar un fuego para cocinar, nos sentamos a analizar el día y todo lo vivido por cada uno de nosotros.

 Por mi parte tuve intención de escribir mi primer día de bitácora pero no resultó ya que me daría cuenta una vez allí que no sentía la inspiración de escribir y dejar asentado nada, y lo hubiera hecho como forzadamente, cosa que no me agradaba.

 Así que lo que escribo aquí es lo que recuerdo, cosas muy difíciles de olvidar.

Sabíamos por Juan Manuel, un amigo, que era muy difícil encontrarle lugar a la carpa, ya que al ser éstos lugares no habitados, la vegetación hace imposible penetrar campo adentro. Por lo tanto estábamos limitados a la línea de marea, marcada por las algas, y lo poco que se le podía ganar al terreno.

Fue así que tipo 04:00 AM, estando muy dormido escuché los gritos de mi compañero de carpa Fernando, que me despertaba para alertarme de que nos estábamos inundando en nuestra propia carpa!

Como pudimos salimos afuera y vimos que la mitad de la carpa estaba bajo el agua, suponemos que por el efecto de algún gran crucero o barco de porte que intensificó el movimiento de las olas que golpeaban la costa de nuestra bahía.

Corrimos nuestro refugio los centímetros que fueran necesarios y a dormir de vuelta, al otro día veríamos que a consecuencia de la inundación nuestros zapatos estaban empapados, esto era apenas un indicio de lo que vendría por delante en cuanto a humedad se refiere.


  
Al otro día partimos tipo 09:00 AM al agua, después de desayunar nuestro café con leche, budín, alfajor y galletas del tipo Frutigran. Este tipo de desayuno sería así toda la travesía, muy contundente y variado, como también las comidas diarias. En definitiva comimos muy muy bien, ayudó mucho en el viaje la variedad  de alimentos para el paladar.

Segundo día de navegación:

La navegación en la costa de Dawson fue con oleaje de costado, un oleaje de mar que lo hacía movidito, pero que no representaba problemas mayores hasta que uno de los chicos pidió salir a costa porque se sentía un tanto tenso.
 Esto sí era más dificultoso. Ya que hacer playa en sectores rocosos y salir de ella se convertía en una tarea de riesgo, nos pusimos los cascos y encaramos un sector de playa relativamente limpio de rocas.

Una vez en la playa mate de por medio descansamos y contemplamos la magnitud del estrecho de Magallanes que se perdía hacia el Pacífico a través del cabo Froward.



"Se me llenó el cockpit de agua, me hundo"

Cuando decidimos salir al agua nuevamente la rompiente seguía igual, encaramos de a uno, el último fue Javier que no logró ponerse la pollera y para la tercer rompiente estaba prácticamente hundido.

Qué hacemos ahora?

Intentamos remolcarlo mar adentro, las bombas de achique eran un chiste para evacuar todos esos litros de agua que llegaban hasta el aro.

 La solución fue hombre al agua y probar hacer la "T", esto fue sumamente trabajoso. El kayak auxiliado estaba muy pesado y el aro del cockpit del kayak rescatista podría sufrir una rotura. De hecho sonó muy feo cuando se logró montar el kayak en cubierta.

 Una vez evacuada gran parte del agua subimos a Javier con los kayaks en paralelo, y terminamos la maniobra con nuestras bombas de achique.

 La navegación fue tranquila hasta nuestro nuevo punto de campamento en la misma isla aún.
Tipo 18:00hs hicimos tierra en una costa cerca de Punta Zig Zag y llegamos a descansar sobre la desembocadura de un río. Nos estaba esperando "Wilson", que llevaba en realidad de nombre "Nike Kaka", una pelota de fútbol roja intacta que vaya a saber cómo fue a parar a esa costa tan desolada de Dawson.
A descansar bien, al otro día, si todo iba bien,  podríamos estar entrando al canal Magdalena.



Primera parte
Marcelo











viernes, 27 de enero de 2012

Timbales -54.86759 -70.29193


La clásica llamada a las 19hs, desde que los mails no entran ni salen del satelital, confirmó que llegaron  hoy 27 de enero a la estación Timbales, el puesto que la Armada Chilena tiene en lo que se considera la entrada al Canal Beagle que se abre en dos grandes brazos.

 Alcaldía de Mar Timbales, más propiamente dicho, es el primer contacto con civilización desde el inicio del viaje en kayak, el domingo 15 de enero.

Nunca pensamos que se constituiría en un fantástico oasis en medio de la travesía.

La Armada chilena vela y controla las aguas de su jurisdicción muy bien. En medio de la nada, de lugares muy apartados que ven pasar escaso tráfico, veleros, o buques de turistas, el hombre apostado allí tenía claro conocimiento de los kayakistas argentinos que andaban por la Península Brecknock, de los que en algún punto "se perdió rastro" cuando el dispositivo SPOT dejó de emitir una señal clara.

 Recibí un mail pidiéndome información de ellos, de su posición. Por un trámite de rigor pendiente, el renovar la autorización a navegar en kayak en la ruta que,  de ahora en más, pertenece a la jurisdicción de Puerto Williams en Isla Navarino.

Pero Timbales escondía algo mucho más especial,  con un fin  más reconfortante para todos.

Un cálido  recibimiento en medio de días previos tempestuosos. La calidez de una comida hecha en casa. El ofrecimiento de un baño caliente. La meta de atender y brindar comodidad, reconfortar. Brindar. La posibilidad de sentirse un poco más cerca del hogar, en el medio de la nada.

La bisagra en el mapa, entre la zona hostil, mustia, fría y húmeda y la vida, color, de las montañas otra vez...



"Te dejo porque me están esperando para tomar la leche". Un sencillo detalle que marca la diferencia. Algo a lo que ordinariamente no prestamos atención. No se agradece ni se mide apropiadamente.

Cuánto se puede aprender en un viaje como este. Con sólo poner distancia.

Un detalle, una caricia que rescata la moral del kayakista.

Golpeado por los vientos increíbles de Brecknock.

Mojado hasta los huesos por días de lluvia constante dentro y fuera de la carpa, que ningún ser humano podrá asimilar como en piloto automático.

Simplemente carcomen y oradan de a poco el espíritu.

 Timbales: el oasis que marca el punto de inflección que debería figurar en los mapas, por lo menos para el kayakista aventurado por estos lugares, por lo menos para el que entiende que más allá de la aventura y los relatos de viajes en lugares hinóspitos, el calor humano es el que realmente nos hace verdaderamente grandes...

Moni

Nuestro sincero agradecimiento al Sr. José Sandoval Gacitúa, Cabo 1° L, Alcalde de Mar Timbales, por su hospitalidad.


Gracias TDF

Los chicos van de acuerdo al plan de navegación inicial, una travesía de 20 días, zarpando más al sur del Río San Juan, el 16 de enero como a 63 kms de Punta Arenas.



 Al momento de cerrar los tambuchos, para colocar la muda de ropa tras calzarse el traje seco, los detalles finales no fueron los más agradables ni fáciles. Los kayaks increíblemente cargados, repletos de mucha comida, equipo de seguridad, equipo de campamento. Es increíble lo que puede cargar un bote. No faltaron las botas de goma, que en este caso no fueron un lujo, fueron "el extra necesario" para mantener los pies secos en la zona de más humedad. Ni las golosinas, el "permitido" en medio de la abstinencia de las comidas habituales. No faltó nada.


 El mismo domingo 15 de enero, una vez dado el zarpe, en medio de una ansiedad manifiesta, entre abrazos, besos, chistes, lo que podría decirse una despedida alegre, remaron proa al sur hacia Bahía del Aguila: el primer campamento programado. El cruce de Estrecho hacia Isla Dawson fue ameno, muy divertido, según sus palabras: " muy buen cruce re movido pero muy divertido y rápido. confirmanos la recepción ok del spot. una noche increíble. besos"



 Los próximos campamentos fueron amenos, tranquilos, la preparación ideal para las zonas más duras: "estamos acampando en un lugar hermoso. muchas olas. estamos recontra bien."

Como despedida de esta zona paradisíaca y protegida del Canal Magdalena, zonas siempre verdes, con los glaciares del Monte Sarmiento cayendo al agua..., un regalo más, muy difícil de ver por estos tiempos: "fue un día increible. el canal magdalena planchado vimos 4 ballenas muy de cerca. esto es hermoso. seguimos ma�ana temprano"


 Saliendo del canal Brecknock en el Pacífico, en su lado sur, en la ruta hacia la entrada lejana al Canal Beagle, se navega por el denominado Canal o Seno Ballenero... lo que hace pensar que alguna vez visitado por muchos de estos animales. Hoy ya es casi imposible encontrarse con estos cetáceos.


 Luego de navegar junto a 4 ballenas, llego el momento de estar parados en el famoso Canal Brecknock por 3 días. Este lugar tiene su fama bien ganada, pura piedra oscura con escaso pastizal , vientos muy fuertes, humedad 100%, este es un lugar que raramente va estar claro, sin lluvia, o calmo.

La península Brecknock es el hueso duro de roer en este viaje. Estaba contemplado que así fuera.

 Allí estuvieron 3 días, esperando. Tres reportes diarios a la Capitanía de Puerto de la Armada de Chile en Punta Arenas con las mismas coordenadas: Día domingo 22 de enero: sin navegación en Península Brecknock -54.40098 -71.69479 , a la espera de mejora de condiciones climáticas. Sin novedades particulares.

Esto estaba contemplado. Sabían que iba a ser así. Habría un lugar donde tener que esperar varios días. En TDF siempre es así. Esperar por la ventana de buen tiempo. "En algún momento va a amainar" dice el fueguino. Cultivaron la paciencia que sabían deberían poner a prueba. Descansando. Leyendo libros. Escuchando música. Charlando.. ." llueve muy mucho hoy remamos muy poco descansamos y secamos ropa saludos a los británicos" (Justine y Barry que llegaron a Ush en avión para finalizar su circunnavegación de TDF)

 La primer llamada en vivo el jueves 19, para decir estamos bien: " todo bien aca, estamos acampando en una hermosa roca( risas detras), estamos bien, cuidense, estamos disfrutando mucho este viaje"... Contacto diario desde Brecknock a través de breves mails :"hoy todo bien ya descansando. secando ropa. te manda un beso marce y todos. " 

Y finalmente luego de tres días en que el pronóstico no anunciaba que los vientos bajarían de 20/30 nudos con mar de 2.5 3.0 mts (y a veces más)... Luego de ver el SPOT detenido por 3 días, cuando hasta en tierra empezas a preguntarte por cuantos días estaran allí, los tiempos, los días de licencia etc, el estado espiritual del grupo, recibimos mail informando: " al fin en isla aguirre salimos de ese canal d viento en contra y olas enormes ahora a remar con viento a favor -54.567 S -71.017 O."

 El spot dejó de funcionar el 20 de enero en Brecknock. Por 5 días. Ellos no lo supieron hasta ayer 24 de enero. Manejábamos varias conjeturas, la nula visibilidad que haría pobre la recepción satelital. Baterías bajas que aunque encienden el aparato, no transmiten la señal. Desconcierto, porque el SPOT nos permite a los amigos y seres queridos el deseado seguimiento, es acompañarlos, apaciguar tantos sentimientos encontrados. A ello se sumó, una falla en el satelital, los mails dejaron de entrar y salir.

Ayer recibimos entonces la última alternativa: la llamada. Que habían avanzando y estaban acampando en Isla Brecknock -54.680567 -71.556067 . Que estaban bien. Que avisemos a la Armada, como cada día. 

Hoy 25 de enero el SPOT se encuentra activo hoy, nos indica que se encuentran en cercanías de Cabo Longacs,-64.6667 -71.2997, el campamento previsto para el día 26 de enero. El pronóstico del día da cuenta de vientos del NO (322°) de 17 nudos con ráf de 36 nudos. Mañana más ventoso. Todo marcha bien, de acuerdo al plan. Gracias Tierra del Fuego.



domingo, 22 de enero de 2012

Brecknock

El fueguino sabe de sacrificio, cuando se trata de lidiar con su clima. El kayakista sabrá esperar, que el espíritu fueguino apacigue, su necesidad de correr y gritar para evacuar tanta energía...

La península Brecknock podría ser considerada el lugar más hinóspito y expuesto de este viaje.La zona más abatida, barrida constantemente por vientos impresionantes del Pacífico. Donde todo es piedra recortada irregularmente, un magistral trabajo del mar y el viento, fantásticos orfebres ancestrales...



Donde esperan, en un lugar no confortable pero que contradictoriamente llena el alma con otra luz... Esperan que el viento amaine, y torne navegable las aguas que por estas horas no invitan a la navegación. Esto se vive de otra manera, mas allá de toda descripción. Esto se disfruta, aún cuando se es castigado. Esto puede parecerse a lo que llaman aventura, la aventura de lo incierto, que en la era del nuevo milenio empuja al hombre en el tiempo hacia atrás, a cultivar la misma paciencia que tenía el indígena, como si el tiempo se hubiera detenido...aquí no habrá privilegiados.

La aventura de no controlar, de dejarle las respuestas a Tierra del Fuego. En el aislamiento buscado, lejos de todo, cerca del kayak, que es el hogar. En el húmedo campamento junto a los compañeros, el kayakista sabrá esperar...

Como siempre... en una suerte de ritual, humilde y paciente, por la famosa ventana de buen tiempo, cuando el espíritu indómito fueguino se relaje...

     

martes, 17 de enero de 2012

La libertad de ir y venir... de Punta Arenas a Ushuaia


Un sitio recorrido por miles de años, y aún hinóspito en miles de puntos...

Una región moldeada por los milenios, que dio lugar a una explosión, un despliegue extraordinario de islas barridas por temporales al punto de la piedra desnuda o sembradas de exhuberancia vegetal por la humedad y el reparo. Un rincón no se parecerá a otro. Una increíble oportunidad para soltar amarras y dejarse llevar...

Previo al zarpe, en una costa cualquiera, más allá del famoso Fuerte Bulnes, esperaban  el momento del zarpe con una ansiedad ya incontenible.
La silueta de isla Dawson inspiraba emociones fuertes, era el cruce del "estrecho". Estrecho por estos lados implica fundamentalmente respeto...

Más allá en el sur, esquivo tras las clásicas nubes, se adivinaba la silueta blanca del Monte Sarmiento, el grande de Tierra del Fuego, vestido por sus glaciares magníficos que no todos podrán ver, aunque hayan llegado aquí...

 Los canales fueguinos tienen en la actualidad la misma magia que antaño. Antes fueron tal vez más transitados, en la época de las canoas, en el tiempo de los alacalufes, dueños indiscutidos de esta región. Conocedores de cada caleta, bahía, recodo.  En el tiempo de Fitz Roy, de Fuegia Basket, Boat Memory y Jemmy Button...



En un tiempo suspendido, eterno, y perfecto en cada momento que se navegue. Porque abstraerse de esta magia digna de otros reinos, será imposible.

En esta  libertad  de "ir y venir", que se parece tanto a la del "indio", tal vez este kayakista que se sienta hoy en su kayak de una forma  indiscutiblemente especial, busque ese contacto con la huella del espíritu indígena, y tal vez con la estela sombría del HMS Beagle, cuando recorría por primera vez estos canales...

Busque ese "contacto" y lo encuentre...

Porque este es un patrimonio no tocado, aunque pudiera verse más navegado hoy, en los tiempos de la comunicación.

Plagado de rincones y canales profundos que esconderán magistralmente a las ballenas en su paso.





De vez en cuando la figura de un velero, un buque de carga o un crucero lujoso navegarán por su propio fin
y serán testigos de tanto esplendor...

Pero en un kayak...

todo tendrá un manto peculiar, incomparable, como siempre.. Por eso reman...

Por lo que da plenitud, llena, conecta, en esta simple experiencia, de navegar en silencio total, metido para adentro. Tanto como para contemplar en su real magnitud lo que puede llegar a crear la Naturaleza...

Y pedir permiso para recalar en un rincón. Y ser parte por un día del lugar, de sus olores, sus colores, "su historia". Aunque más no sea, visualizarla, adivinarla...

El kayak y estos rincones únicos del globo  transportarán al ser humano a momentos conmovedores más allá de la descripción. Cada costa será absorbida y palpada en su esplendor, cada caída de agua, cada glaciar, cada piedra...

Llegar en un bote silencioso será el homenaje perfecto, de suficiente respeto como para que Tierra del Fuego regale, lo que celosamente guarda hace miles de años...

Y tocará su vida para siempre....

Moni


jueves, 5 de enero de 2012

Hombres de Mar


"La frase "HOMBRE EN EL AGUA" había modificado toda la rutina de  la embarcación, que ya estaba en alerta de emergencia..."






El sólo leer este artículo en la quietud de mi casa me aprieta el estómago, me conmueve. Me traslada un dramatismo, un cúmulo de sensaciones. Es como una visión onírica,  que leí muchas veces en libros de aventuras marítimas en el cono sur. Me transporta a una escena imaginada, una increíble visualización que sobrecoge. 


Aún al local fueguino... que siente a flor de piel la convivencia con unos de los lugares más respetados en el mundo.


El mismo sentimiento me invade, como tantas veces en el agua, arriba del kayak y en tierra también.


La fuerte emoción que nace de presenciar la esencia salvaje de nuestra Tierra del Fuego, el semejante poder que puede tener. Un lugar donde las experiencias siempre serán fuertes y marcadas, para cualquiera.


Una tierra indómita como antaño, que sigue teniendo la última palabra. Siempre.


Su amplia fama, se reformula y reafirma una y otra vez. Y se redefine en esta perfección natural, increíblemente poderosa, que acuartela al recurso humano, y lo hace sentir increíblemente vivo, en cada fibra de su ser...


No importa donde haya "hecho tierra" esta vez...


 Es una conexión de primera línea que lo catapultó a una experiencia inédita, como de otra dimensión. Una experiencia superior, en la que no veo terrenalmente los precios de los cuales luego se habla. El precio sólo proviene de una traducción exterior, tal vez desviada.


 No hablaría de precios, sí hablaría de intención, de deseo. Algo muy interno, muy personal, intocable, no palpable. Proviene del alma. Y ahí no somos todos iguales. No caben las estandarizaciones, ni las generalidades.


El alma del aventurero, tan perfecta, como un anhelo acariciado muchas veces. Que lo impulsa a ir muy muy lejos, donde otros no se aventurarían...;


quién puede encasillarla, quién puede encuadrar algo tan de uno?. Es nuestro legado, nuestro derecho de encarnación, nuestra visión única, la marca indeleble de nuestra individualidad. 


Ese espíritu nos hace ser, dentro de esto que creemos que somos:



"ese espíritu que era más osado que la materia, ese amigo que tuvo la experiencia de salir vivo de algo muy poderoso, y esa gente que puso su cuerpo y estrategia en acción para que todo terminase de la mejor manera posible.


Emocionada, conmocionada y alentada, por esos espíritus, todos involucrados en esa historia..." (Fabiola)








Espíritus aventureros que no tienen que ser  reparados, ni compuestos, ni salvados. A un alma no se la rescata, es perfecta en sí misma. Y es de uno.


Alguna vez escribí:


"cuando el soñador sueña mucho y sueña en grande, a menudo su sueño lo lanza a la acción.


Se ve arriba del kayak, ya siente la espuma de la sal marina en la boca. Sobre la partida, la adrenalina se traduce en palpitaciones y una fuerte carga emotiva aprieta el estómago, mientras la cabeza trata de poner equilibrio a ese mar interno.. tantas veces contenido y hoy finalmente desatado.


Su  sueño lo transportó miles de veces al cruce del Le Maire en una relación por momentos amigable en la visión más benévola..; en la otra cara, la realidad repasada en escritos de tantos navegantes: un hueso duro de roer.

En esa visión casi onírica, aparecen las formidables paredes de Isla de los Estados, acantilados capturados en la retina del soñador hace ya tiempo.. algo sencillamente único e incomparable..."





Es esta una tierra de imágenes impactantes, de navegaciones duras, en todo tipo de embarcaciones. Un increíble campo de escuela para todos. Un escenario sobrecogedoramente aterrorizante a veces. Y perfecto a la vez. Una inspiración constante. Algo puesto en la creación sabiamente.



 Un mundo que lo hará "navegar" al hombre hacia lugares de su mente y su ser, muy recónditos, especiales. De los que no se habla, cuando hablamos de técnicas, físico o equipo.


Un lugar donde este hombre se está conociendo por primera vez, se está enfrentando a quien realmente es. Y hay equilibrio y  perfección en ello, si se pudiera captar la imagen más amplia. 

Y es éste un paquete que va a atesorar, vaya a donde vaya. Porque hubo una intención que brotó desde muy dentro de su ser y lo llevo allí. Y lo colocó en el lugar que debía estar. Y sus respuestas llegaron, en el lugar y el momento adecuados.

Y hubo equilibrio en ello.

La experiencia que lo llevó a sentirse increíblemente vivo, a captar en primera fila, la magnificencia de la naturaleza de la que ese navegante es parte.. porque tal vez en su esencia eso es lo que lo llama, pulsa en su interior muy fuerte. Y él responde sabiamente a su propio llamado interior.

Nada está separado, somos un todo. No hay aquí ni alla. Estamos en todo. En ese lugar tal vez esta conexión tan espiritual pueda captarse mejor, y la esencia de lo que somos pueda brillar muy intenso, no dando lugar al miedo físico, pues somos mucho más que la materia...

Y la elección de ese navegante, o de ese ser, se muestre así misma. Y se le revele. En cada remada adrenalínica, en cada arrebato del mar en el barco... 

Ese es el camino, que todos transitamos.

Unos en kayak, otros a bordo de embarcaciones más grandes, con otro propósito, el de cuidar y rescatar. Pero unidos por el mismo hilo conector. La identificación con el mar. Cierta sensación de libertad que viene de muy muy adentro.

 Un hilo que conecta, que vislumbra los mismos códigos, que se sobreentienden, sin necesidad de falsas críticas. Más bien con cierto respeto y honor. Una perfecta alineación, que lleva a entender por qué un hombre se interna en un mar fueguino, a descubrirlo y descubrirse a sí mismo....

Moni













miércoles, 21 de diciembre de 2011

Cruce del Beagle


"Nací en Harberton pero me trajeron de bebe para acá en un bote, hace poquito fuí a conocer después de 50 años ese lugar, yo soy mestizo la única pura es mi tía Cristina, si usted es nieto de doña Enriqueta seguro que ella lo va a querer conocer, ya que ellas eran primas"

Martín Calderon











Remo yamana








  No había vez que mirara al frente hacia la costa norte de Isla Navarino y no me invadiera el deseo de conocerla. Mi imaginación volaba a esa isla, sabía que alguna vez llegaría en mi kayak a sus costas.

Hoy no estoy hablando de un terrible cruce fueguino en kayak, ya que son algo así como 8 kilómetros de ancho lo que divide, en el Canal Beagle, a Puerto Williams (Navarino- Chile) de Puerto Almanza (Tierra del Fuego- Argentina). Teniendo esto al alcance de la mano, o de unas paladas, si hubiera alguna dificultad, se podría decir que lo difícil para el kayakista hoy, son las restricciones de navegar sin embarcación de apoyo, así como los trámites migratorios de rigor,  ya que se cruza la línea imaginaria en el medio del canal, que constituye la frontera internacional entre Argentina y Chile.


El kayak tiene la particularidad de llevarme a rincones muy mágicos y sorprendentes.
Para los que tenemos un  marcado sentimiento de identidad con la zona, y nos gusta encontrar un pedazo de historia a la vuelta de un cabo o pasando una bahía, encontramos que el mejor transporte es precisamente calzarse un kayak y dejar que Tierra del Fuego nos regale momentos inolvidables. Cuando se está en esta sintonía fina de conexión con el espíritu de las cosas, sólo hay que abrir los sentidos y el corazón, pues la magia va a aparecer inequívocamente.





Evento

La gente de Ecodeportes, con Diana Méndez a la cabeza, viene organizando hace tres años el cruce, de los cuales este último llego a concretarse,las otras veces, se suspendieron por mal tiempo, el factor quizá más característico y determinante en Tierra del Fuego.



La idea es unir en kayak Ushuaia con Puerto Williams en tres días; por motivos laborales yo no podía ser de la partida desde el comienzo, por eso me dieron la alternativa de unirme el día sábado y efectuar sólo el tramo del cruce del canal.
Para mí estaba más que perfecto. Mi cometido era estar del otro lado, como tantas veces lo había palpitado.





Navegación

Navegar el Beagle es siempre una linda experiencia, el entorno extremadamente pintoresco de sus empinadas montañas y tupidos bosques siempre verdes, hacen el navegarlo muy agradable,  aún cuando la calma del agua imprima cierta monotonía, para el kayakista siempre acostumbrado a esa cualidad por demás cambiante del clima. Uno empieza a degustar esta sensación de estar sometido siempre a lo imprevisible, sin excepciones.

El canal Beagle en un día calmo



 El canal decidió brindar un extraordinario día de calma; así el cruce llevó 1 hora 20 minutos de puro remo, sobre ese espejo planchado, con la postal impactante de Williams y las montañas de Navarino enfrente. Una imagen con un magnetismo difícil de obviar.
 El Beagle ya se había cobrado dos intentos anteriormente, éste era un premio a la perseverancia del ser humano,  que éste había otorgado.






Puerto Williams:

Esta población se encuentra en la costa norte de la Isla Navarino; pertenece a la comuna de Cabo de Hornos con una cantidad de habitantes que no supera los 2270. La mayoría pertenece a la base militar; otros empleados del estado, y unos pocos pescadores. A 2 kilómetros se encuentra Villa Ukika, la famosa  reserva Yámana. Para quienes amamos la vida tranquila, esta villa es un refugio rural, pesquero, se respira tranquilidad y quietud en cada esquina. 

 Puerto Williams




Amigos, historias y fútbol:

Después de desembarcar en el famoso club de veleros Micalvi, protagonista de relatos de más de un kayakista que haya doblado el Cabo de Hornos..., fuimos tratados estupendamente por gente de gobierno. Nos recibieron de una forma muy gentil, pusieron a disposición dos guias y una combi para hacer una especie de tour que comprendía el museo antropológico Martín Gusinde; la primer casa de Tierra del Fuego del reverendo anglicano Stirling; Villa Ukika y una hermosa cascada en las afueras del poblado. Más alla de estas vedettes para el turista, Williams está emplazada en Isla Navarino, este es sólo el puntapie de cientos de lugares increíbles que posee esta isla poco recorrida por el hombre, por agua y tierra: Wulaia, capital de los asentamientos yámanas, Caleta Mejillones, los famosos Dientes de Navarino- una belleza para el caminante. Todo esto sin olvidar que se ha constituido esta gran isla en la puerta al Cabo de Hornos.











Casa Stirling









El manto místico de la historia de estos lugares, se empezaba a sentir y  vivir paso a paso. Lo que yo había ido a buscar, se estaba dando de una forma tan natural como mágica.

Ni bien caminamos una cuadra, me encontré con la proa de un barco expuesta cual monumento en la tierra. Pertenecía al YELCHO, buque chileno que auxilió y rescató a la tripulación del HMS ENDURANCE en isla Elefante, en el sector Antártico. Yo que había volado junto con mi imaginación al leer el libro “Atrapados en el hielo”,  en esta tarde podía literalmente palpar un pedazo de historia y del barco que salvó a la gente de Ernest Schackleton. Y sólo llevaba media hora en Williams!
























El grupo de kayakistas era reducido. Fuimos once remando y el resto de la organización del cruce en el semirrígido. Este grupo humano en su cualidad de no ser masivo,  fue por demás agradable para mi,  porque la cosa se tornó cálidamente íntima. 



Nos prestaron el gimnasio del lugar para dormir. Por allí aparecieron dos pelotas, una de básquet y otra de fútbol. Demás está decir que lejos del cansancio, donde hay una pelota, el espíritu de un niño resurge. 
Sobraban ganas de pasarla bien y compartir, así que ahí nomás un sorteo al viejo pan y queso y a formar dos equipos. Jugamos hasta donde nos dieron las piernas y un poco más. 
Los momentos líricos se hicieron ver fugazmente. Conclusión: el kayak es lo nuestro, comparado con el fútbol.



El mismo día recibimos la visita de una pareja que se radicó en el lugar hace más o menos un año. Se trataba de nuestro amigo Cristian Donoso y su esposa Fabiola Torres.
Hablar de Cristian es hablar de aventura pura, arriba de un kayak en la Antártida o en  la Patagonia chilena. De ello ya existen suficientes increíbles relatos, por eso recalco sólo su visita de genuina amistad, ya que él es un integrante más de esta región y se involucra en las actividades que se desarrollan en ambos países.



La última Yamana

Al otro dia con Martín Lengnick nos levantamos muy temprano, y como sabíamos que sólo nos quedaban horas en la isla, decidimos caminar los dos kilómetros hasta la Villa Ukika, en busca de algo que no sabíamos bien,  pero sí sentíamos muy internamente que ése era el lugar al cual ir.




Al llegar dimos unas vueltas, como perro que se quiere acomodar, y pasamos la villa de largo, subiendo una larga pendiente para tomar algunas fotografías panorámicas, buscando plasmar un momento que habíamos ansiado durante largo tiempo. Cuando volvíamos parado en el camino estaba el.

Un hombre robusto que nos miraba amigablemente, y nos acercamos. Presentaciones de por medio, este hombre dice ser el sobrino de Cristina Calderon, la última Yamana. Yo digo ser nieto de la India Varela con la misma naturalidad que él me comentaba lo suyo. La naturalidad con la que llevaba la sangre de dos pueblos canoeros puros,  los Yamana y Kaweskar, de estos confines. Una historia que hoy hay que buscarla en los libros, y de la que aún poco se sabe.

Martín Calderon :  “si usted es nieto de doña Enriqueta seguro que ella lo va a querer conocer, ya que ellas eran primas”

Me sorprendió gratamente lo que me estaba diciendo. Sin dudarlo le dije si no era molestia que le vaya a preguntar si nos podía  atender.

Con la aprobación de Cristina ingresamos a su casa. Ella estaba tan interesada como yo en conocernos. También nació en Harberton como su sobrino, y se instalaron en Navarino en los años 50.
Fue tal el impacto, la espontaneidad del encuentro;  que sólo hablamos de gente vieja, que conocíamos en común o de la que en mi caso particular había escuchado hablar.
Me contó que ella era prima de mi abuela de origen Selknam, ya que ambas etnias llegaron de alguna manera a juntarse y convivir en Estancia Harberton, bajo el amparo de los Bridges. Me mostró un portarretrato donde estaba mi abuela sonriente, en una visita que ella alguna vez le hizo en su casa...

 Hoy puedo ver que fui en busca de una historia que enlazaba mi propia historia.

Tierra del Fuego tiene una magia que sorprende todo el tiempo, crucé a remo el Beagle, como tantas veces los remeros ancestrales parientes de Doña Cristina lo hicieron. Motivado siempre por la magia del espíritu yamana.

Y me encontré del otro lado con una mirada dulce. La de la última YAMANA aceptándome en su linaje...



Marcelo